jueves, 30 de julio de 2015

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Sobrevivientes del Mediterráneo



Migrantes que llegan a las costas italianas en barcazas que partieron especialmente de Libia.
Imagen: AFP

A Italia llegaron ayer 453 migrantes salvados por una nave irlandesa: la barcaza llevaba 70 mujeres, 9 de ellas embarazadas, y 60 niños, además de 14 personas fallecidas. El negocio de los traficantes de seres humanos.

Por Elena Llorente


Página/12 En Italia

Desde Roma

Mientras más de 1500 inmigrantes –algunos medios franceses hablan de 2200– asaltaron el martes por la noche el túnel que atraviesa el canal de La Mancha de Francia a Inglaterra, y el día antes otros tantos habían intentado pasar con el resultado de 200 arrestados y un muerto, la llegada a Europa por mar de desesperados provenientes de Medio Oriente y Africa no tiene fin, al menos durante el verano europeo. Y sobre todo la llegada a Italia, primer destino de una gran mayoría de ellos, según los acuerdos internacionales, hasta tanto se decide su condición o no de refugiado. A Italia llegaron ayer 453 migrantes salvados por una nave irlandesa que luego los condujo a Messina, en Sicilia. La barcaza salvada incluía 70 mujeres, 9 de ellas embarazadas, y 60 niños, además de 14 personas fallecidas, muy posiblemente por deshidratación dadas las altísimas temperaturas por las que atraviesa Europa en este momento.

Hace dos días, 1810 personas habían sido rescatadas en el mar por las naves de socorro de la Guardia Costera italiana y de la operación europea llamada Tritón. Pocos días antes habían desembarcado 400 prófugos en Taranto, 800 en Palermo, 468 a Pozzallo, todas localidades de Sicilia y el sur de Italia. Y la cuenta no termina. Según la agencia para los Refugiados de la ONU, 137.000 personas –75.000 en el mismo período del año pasado– atravesaron el Mediterráneo en los primeros seis meses de 2015, la mayor parte de ellos sirios, seguidos de afganos y eritreos. Principalmente en barcazas que partieron de Libia. Pero hay quien habla ya de 200.000 , y dadas las condiciones de pobreza y de conflictos existentes en Medio Oriente y Africa, todo hace suponer que seguirán llegando.

Esta semana al menos tres presuntos traficantes de seres humanos fueron detenidos por la policía en todo esta multitud de llegadas. Entre ellos un tunecino de 21 años al que se le encontró un bolsillo secreto en el pantalón donde, dijo la policía, escondía unos cuantos dólares. Generalmente no se trata de los verdaderos traficantes sino de jóvenes inmigrantes que se prestan a colaborar con los traficantes manejando los botes, con tal de que se le baje el precio del “pasaje” –habitualmente de varios miles de dólares– y que luego tratan de pasar como un inmigrante más. Pero a menudo son denunciados por sus propios compañeros de viaje.

Las reacciones de la derecha italiana, como la Liga Norte, pero también de los superderechistas de Casa Pound, no se hicieron esperar. No sólo han hecho agresivas manifestaciones en estas últimas semanas en lugares asignados para el alojamiento provisorio de los migrantes, tirándoles piedras e insultándolos, sino que ayer, por ejemplo, el jefe del grupo de la Liga Norte de la Cámara de Diputados, Massimo Fedriga, dijo convencido que los inmigrantes que rechazan la comida (siendo muchos de ellos musulmanes tal vez rechazan todo lo que contiene cerdo), “deben quedarse en ayunas y ser repatriados inmediatamente a patadas en el trasero” . La reacción de la gente en cambio es variada. Y tal vez valen como ejemplos el de un vendedor ambulante africano en una playa de Bari (sur de Italia) golpeado y asaltado por una banda de italianos ante los ojos de la gente que tomaba sol y que nada hizo por defenderlo, y el de otro africano que vendía chucherías en una calle de otra ciudad del sur y que al ser agredido por algunos matoncitos, fue defendido por la gente que pasaba.

Curiosamente los inmigrantes mismos están comenzando a reaccionar”. Unos 15 prófugos de Afganistán y de Pakistán en el centro de Udine (norte de Italia) protestaron contra la Cruz Roja italiana que, dijeron en un cartel, “nos trata como animales”. En Nápoles, otro grupo de inmigrantes de Nigeria, Gambia y Zambia, bloquearon algunas calles en protesta por la falta de distribución de algunos insumos imprescindibles previstos en los alojamientos para inmigrantes.

Paralelamente a todo esto, organizaciones de solidaridad como Todo Cambia y Nuevos Desaparecidos, cumplieron como cada jueves, una manifestación de protesta en el centro de Milán, para que “la migración sea un derecho”. Y la organización católica Caritas, bajó el lema “en agosto la solidaridad no se va de vacaciones” (agosto en Italia es como enero en Argentina) invitó a los italianos a agregar un lugar a la mesa del 15 de agosto, celebración muy respetada en todo el país que conmemora la Asunción de la virgen María, invitando a un migrante a comer con la propia familia.

Sobre el tema inmigración el gobierno del primer ministro Matteo Renzi, que considera que Europa podría hacer mucho más, ha comenzado por su parte a tomar contacto directo con gobiernos africanos. En su reciente visita a Mozambique, Angola, República del Congo y Eritrea, Renzi no sólo habló de cuestiones económicas de mutuo interés sino también de migraciones, tratando de entender qué se puede hacer en cada caso para evitar movimientos masivos de gente hacia Europa. Los expertos hablan de dos puntos fundamentales en este sentido: acabar con las guerras y conflictos internos y ayudar a esos países a que se desarrollen económicamente. Dos objetivos que los mismos expertos consideran que no se podrán lograr –en el caso de que sea posible– inmediatamente.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-278251-2015-07-30.html

EMANCIPACIÓN | Siglo XXI ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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